Él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia. ¡Por su herida habéis sido sanados!

El Señor te ama. El quiso venir para ofrecerte la salvación al ofrecerse el mismo como el cordero de Dios.

Piensa, medita en el amor que el te tiene porque el quiere salvarte.